Título local
ESTO ES CINERAMA
Título original
THIS IS CINERAMA
Año
1952
País
Estados Unidos de América
Estreno en Montevideo
26 de septiembre de 1963.
Comentarios
USA. Dir Merian C Cooper, Gunther von Fritsch, Ernest B Schoedsack, Michael Todd Jr. Documental. Estr 26/09/1963 (Eliseo Cinerama), en versión en español, inaugurando esta sala reformada, con 300 butacas menos, 230 metros cuadrados de pantalla curvada, tres cabinas de proyección (dos de ellas colocadas a ambos costados del balcón de la tertulia), funciones "por secciones" con asientos numerados en platea y superpullman, tres vueltas por día en sábados y domingos y dos entre semana, bar en el hall, boletería abierta desde las 14hs., localidades en venta con 15 días de anticipación. Curio 14: Primer estreno en Montevideo en sistema Cinerama del total de 6 que hubo hasta fines de 1966, con despareja suerte comercial (la empresa nunca quiso publicar sus números) y largas estadías por contrato de cada título en cartelera. De este film, el crítico local de Cuadernos de Cine Club Nº 10 decía que a los inventores del juguete "lo único que les interesa es demostrar que la realidad es fotografiable", mientras "el señor Fred Waller se pone de cara a las butacas de la platea y mediante doscientos cuarenta y siete adjetivos distintos intenta convencer a su espectador de las maravillas del invento". Más allá de ese juicio subjetivo, conviene explicar qué era el Cinerama con respecto al CinemaScope. Mientras éste era una enorme pantalla de 18 metros de ancho por 7 de alto (las que poseían los cines California, Censa y Ambassador, por ejemplo), el Cinerama era una gigantesca mole que doblaba por las paredes, a tal punto que la hilera inicial de butacas de la platea quedaba situada casi en la mitad de la sala: de lo contrario, el público de las primeras filas no hubiera podido acceder a la totalidad del visionado. Pero las diferencias más notorias se daban a nivel técnico, y para entenderlas cabalmente conviene tener en cuenta que la cámara de Cinerama es, en realidad, tres cámaras en una. Para cada filmación se debían sincronizar tres movimientos simultáneos, mediante el uso combinado de tres cañones Mitchell y tres lentes por separado. Cada cámara debía situarse en un ángulo de 48º respecto a la siguiente, con lo cual los movimientos centrales se filmaban con la cámara fotografiando delante del objetivo, los movimientos del ala derecha se capturaban desde la izquierda y los de la izquierda desde la derecha. Eastman había fabricado 21 lentes idénticas, por lo que para el rodaje se usaban en todo momento siete juegos de cámaras. Cuando se proyectaban los films en sala, las tres imágenes se convertían en una, cubriendo un ángulo visual horizontal de 146º. Era una manera única de filmar, y era también una forma única de proyectar: la profunda curvatura de la pantalla propiciaba que un actor sobre el lado derecho quedara enfrentado literalmente a su contraparte del lado izquierdo, mientras el paisaje que los rodeaba se veía más al fondo, sobre la parte central. Por eso nadie que haya visto una película en Cinerama podrá quedar plenamente satisfecho con ningún otro tipo de proyección de ese film.