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Título local VIÑEDO, ELTítulo original VIÑEDO, ELAño / País 1999 — UruguayDetalles
Dir. Esteban Schroeder.
Con Danilo Rodríguez Barilari, Liliana García, Martín Linares, Eduardo Guerrero, Fernando Kliche, Mario Aguerre, Sergio Pereira, Gabriela Iribarren, Daniela Corbo, Walter Reyno, Sara Larocca.
Estreno 30/04/2000.
Comentario: Estreno en Linterna Mágica, en el XVIII Festival Internacional. Exhibiciones regulares desde el 05/05/2000 (Plaza, Ejido, Punta Carretas, MovieCenter Montevideo, Carrasco, MovieCenter Portones)
Curiosidad: "Te va a dejar con ganas de ver más cine uruguayo" y "Primer película uruguaya distribuída por Buena Vista International" repitió una hábil y profusa propaganda, la más importante que se ha visto para una producción local, que además se exhibió comercialmente en Montevideo en simultáneo en seis salas de primera línea. Pero además al público le gustó, tuvo muy buena repercusión tanto en la capital como en resto del país, y se terminó transformando en el mayor éxito de taquilla del cine uruguayo con 64.250 espectadores sólo en Montevideo. Como si fuera poco, desde el 26/10/2000 se exhibió en tres cines de Buenos Aires (ahi sí, con escaso éxito), siendo así la primera película local con estreno regular en el extranjero.
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Título local HISTORIA CASI VERDADERA DE PEPITA LA PISTOLERA, LATítulo original HISTORIA CASI VERDADERA DE PEPITA LA PISTOLERA, LAAño / País 1993 — UruguayDetalles
Dir. Beatriz Flores Silva.
Con Margarita Musto, María Inés Flores, Andrea Davidovics, Juan Alberto Sobrino, Silvia Cárdenas, Eduardo Migliónico, Leonel Martínez, Rosita Baffico, Silvia Carmona, Juan Antonio Saraví.
Estreno 29/11/1993.
Comentario: Estreno en Linterna Mágica. Exhibiciones regulares desde el 30/11/1993 (Pocitos)
Curiosidad: Fue el primer gran éxito de público y crítica en el cine nacional, y aunque fue realizada originalmente para video, se exhibió en salas de cine, por lo que se la debe considerar como la verdadera génesis del actual cine nacional. Meses después EL DIRIGIBLE de Pablo Dotta vendría a confirmar que, después de casi un siglo de consumo compulsivo de material extranjero, el cine uruguayo había llegado para quedarse definitivamente.